martes, 24 de abril de 2012

'Introducción'.


Kim KiBum o Key, como sus amigos le decían, era el típico niño rico… engreído y egoísta. Y en especial… diva. Sólo se juntaba con el tipo de personas que estaban a ‘su nivel’ como él decía. El más popular del colegio, el conocido, envidiado y deseado. Sí, ese era él, y era feliz con eso.

Pero, de cierta forma, todo cambió cuando lo conoció a él, pues, salía de todo lo que acostumbraba Key, era  todo lo contario a él. Y era la persona en la que menos de fijaría. Sí, él… Kim Jonghyun, líder del equipo de Básquet, becado, nada que ver con lo que él solía frecuentar. ¡En lo absoluto!  
Pero su corazón decía una cosa totalmente diferente… muy diferente. Cuando lo veía, cuando veía esa sonrisa, ¡esa sonrisa! Y ese caminar pausado que lo caracterizaba. Todo lo que era Key, se venía abajo. Porque Jonghyun, él… lograba destruir todas las barreras que eran construidas por Key. 
 
La única persona que sabía acerca de ese raro amor, con una pizca de obsesión era el pequeño Taemin, su mejor amigo y confidente. Un chico encantador, tierno, amable. En cierta forma, diferente a Key. Pero aún así, la amistad de ellos dos, era más fuerte que la de cualquiera. Taemin era novio de Jinki o como le decían sus amigos ‘Onew’, él era el presidente del consejo estudiantil, típico chico aplicado, inteligente. Ah, y era el mejor amigo de Jonghyun, sí… Jonghyun. Y pues, él lo había conocido, gracias a Taemin. Cuando le presentó a Onew, precisamente Jonghyun se encontraba con Onew, en la sala del concierto estudiantil. Ellos cruzaron las miradas, y las sostuvieron por un momento, para que luego Key, apartara la mirada con el rostro un poco sonrojado. Luego de eso, Jonghyun se levantó y le tendió la mano, presentándose. Key había dudado tomar la mano del chico en ese momento, pero luego la tomó y sonrió de forma nerviosa. Jonghyun le dijo su nombre y sonrió, y bueno… ahí fue cuando ocurrió todo. El corazón de Key se detuvo por un segundo, para después volver a su andar ‘normal’. Y desde ese día había quedado prendado a él, oh sí. El gran Key, estaba enamorado. Pero desde luego, gracias a su orgullo y personalidad no se atrevía a acercarse a él, y volverse más cercanos. Sólo llegaba a compartir una que otra vez tan sólo un ‘Hola’, ‘Buenos días’ y ‘Adiós’. Y hasta el momento, esa era la vida de KiBum.